Livni: la mano que mece ………

Noche de silencios, sin estruendos , asi es como algunos israelíes se fueron a dormir anoche sin saber muy bien quién será el próximo primer ministro a pesar del declarado triunfo del partido gobernante Kadima por el 23% de los votos cuando estaba el 91% de los votos escrutados. Claro, oración, templo y desayuno mediante se habre un abanico de incognitas para la nueva gobernante.
Tras unas reñidas elecciones parlamentarias, el partido de centroderecha Kadima, con la canciller Tzipi Livni como candidata, ganó las elecciones, pero seguida muy de cerca por el derechista Likud, de Benjamin Netanyahu. La ex agente del Mossad logró 29 bancas de las 120 en juego mientras que Netanyahu obtuvo 27. La pelea fue tal que ambos se declararon ganadores y comenzaron a tejer alianzas en el Parlamento para formar gobierno.
El partido de extrema derecha de Avigdor Lieberman logró un buen resultado, con unos 15 diputados, lo que representa un avance considerable en relación a los 11 que tenía en el Parlamento saliente. Así, desplazó del tercer puesto al Partido Laborista del ministro de Defensa Ehud Barak, que habría obtenido 13 escaños, en el peor resultado de la historia de esta formación fundadora del Estado de Israel, y que dominó durante años la política del país.
Los miembros del partido de Netanyahu remarcaron enseguida que el aparente triunfo de Kadima no significaba que pudiera formar una coalición de gobierno. Los cálculos indican que los partidos derechistas ganaron entre 63 y 64 escaños, y los de izquierda capturaron 56 ó 57.
El apoyo de Lieberman será ahora central para cualquier coalición de gobierno. Sin perder tiempo, Netanyahu lo llamó por teléfono apenas se difundieron los primeros resultados en boca de urna, cuando se cerraron los centros de votación, a las 10 de la noche, según informó el diario Haaretz.
A esa hora hubo festejos en la sede de Kadima. Pero poco después todo era incertidumbre.
“Israel ha elegido a Kadima, y nosotros formaremos el próximo gobierno”, anunció Livni, confiada en poder convertirse en premier.
Más tarde, Livni, anunció su intención de formar el nuevo gobierno e invitó a Netanyahu, a sumarse a una coalición dirigida por ella. “Tenemos que respetar la decisión de los electores, respetar la decisión de las urnas e incorporarnos a un Gobierno de unión nacional bajo nuestra dirección”, agregó, dirigiéndose en especial al Likud de Netanyahu.
Casi al mismo tiempo, Netanyahu se proclamó vencedor: “Yo seré el próximo primer ministro de Israel”. En un discurso sin gran euforia, afirmó que el pueblo israelí “votó por un cambio” y que, pese al posible triunfo de Kadima, “el campo nacionalista tendrá mayoría absoluta”.
“Si Dios quiere, dirigiré el próximo gobierno. El campo nacionalista, dirigido por el Likud, ha ganado con una ventaja clara”, aseguró Netanyahu.
Lieberman también se sumó al festejo: “A partir de ahora somos la llave para la formación de un gobierno”, afirmó el líder ultraderechista. El gobierno palestino reaccionó con escepticismo. “Los resultados de las elecciones israelíes indican que no habrá en Israel un gobierno capaz de hacer lo que se necesita para lograr la paz”, afirmó el jefe negociador Saeb Erakat. Y enfatizó: “Es evidente que los israelíes votaron para paralizar el proceso de paz”.
El movimiento radical islámico Hamas, en el poder en la Franja de Gaza, estimó a su vez que los israelíes votaron por los dirigentes “más beligerantes”, con los discursos de campaña “más extremistas”.
Con los resultados definitivos, el presidente israelí, Shimon Peres, tiene una semana para realizar consultas y elegir a quien, en su opinión, tenga más posibilidades de formar una coalición para presentarla al Parlamento.
Ante una elección que se preveía reñida, el índice de participación fue mayor que en los comicios anteriores, y se situó en el 65,2% de los electores inscriptos, según la comisión electoral central.
Sorry, comments for this entry are closed at this time.