Ingleses: histéricos, amanerados y clasistas

Según una encuesta, la mayoría de la población no quiere a los foráneos. El Gobierno mantiene su política sobre el tema.
La mayoría de los británicos pidió la reducción significativa del número de inmigrantes que ingresan al país, para evitar superpoblación y mayores presiones a los servicios públicos. El Gobierno rechazó la opción por considerarla “ineficiente” .
Según un sondeo de la consultora YouGov para el grupo independiente Migrationwatch, el 81% de electores laboristas consultados, el 8% de liberales democráticos y el 89% de los conservadores quieren una reducción masiva en el número de inmigrantes.
La encuesta fue publicada en coincidencia con un informe parlamentario pluripartidario que instó al gobierno a expulsar a los inmigrantes extracomunitarios cuyas visas de trabajo de cuatro años hayan caducado. El objetivo es impedirles que logren obtener su residencia permanente.
En la actualidad, la gran mayoría de los extranjeros con visas de trabajo buscan permanecer en el país una vez que caducan sus permisos laborales. Pretenden lograr un documento de residencia sin restricciones para vivir en el país.
El Comité de la Cámara de los Comunes a cargo del informe, el cual es liderado por el laborista Frank Field y por el conservador Nicholas Soames, pidió a las autoridades que controlen el ingreso y la salida de inmigrantes, para reducir presiones a los servicios públicos, sobre todo en educación, salud, transporte y vivienda.
El grupo de diputados afirma que Gran Bretaña no podrá hacer frente al aumento proyectado de unos 7 millones de inmigrantes para el 2031, ya que esa situación pondrá mucha presión a la infraestructura local.
“Tenemos que hacer algo. Para el 2009 esta pequeña isla será el país más poblado de Europa” , reveló el conservador Nicholas Soames, quien coordinó el estudio.
Sin embargo, el ministro para la Inmigración, Liam Byrne, rechazó ese pedido y declaró que el nuevo sistema de puntuación basado en la educación, en las habilidades y calificaciones del solicitante de empleo y que depende de las necesidades laborales de ciertas áreas, “es una mejor política” . Según Byrne, las normativas actuales “balancean mejor” la inmigración y son “más positivas” para la economía nacional.
“El nuevo sistema reforzado de puntuación, sumado al plan para que los inmigrantes se ganen la ciudadanía, reducirá el número total de extranjeros en Gran Bretaña, como también el índice de personas que reciben la residencia permanente” , agregó.
Según el sondeo de YouGov, el 33% de los entrevistados dijo que votará por el Partido Conservador si el jefe de esa agrupación, el parlamentario David Cameron, adopta políticas inmigratorias más “balanceadas” y “estrictas” .
Entre los votantes provenientes de las minorías étnicas, el 75% se mostró a favor de reducir el número de inmigrantes. El 39% aseguró que quiere ver incluso más límites a la hora de permitir el ingreso de extracomunitarios.
En ese sentido, el presidente de Migrationwatch, Andrew Green, declaró que las preocupaciones sobre los actuales niveles inmigratorios “ya no son un tema partidario”. “Espero que todos los partidos políticos entiendan eso”.
Los entretelones
Según la Oficina Nacional de Estadísticas, cerca de la mitad del incremento poblacional de Gran Bretaña entre 1991 y el 2001 se debió a la inmigración.
Durante ese período, 4,9 millones de personas (8,3% del total de la población de la isla) vino al mundo en el extranjero.
En el 2006, el número de personas que recibió la nacionalidad británica fue de 154 000, 5% menos que el año anterior.
La mayoría de inmigrantes en Inglaterra hace dos años provenían de India, Pakistán, Somalia y las Filipinas. A diferencia de otros países europeos como España o Italia, la presencia de latinoamericanos no es masiva.
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