España: cifra récord de ilegales en un solo bote

Tras haber sido socorrida en altamar por un buque de salvamento marítimo español, una balsa en la que viajaban 229 personas de origen subsahariano arribó ayer a la isla de Tenerife, en el archipiélago de las Canarias, en lo que supone la mayor llegada de inmigrantes indocumentados a España a bordo de una sola embarcación.
La barcaza fue interceptada 92 kilómetros al sur de Tenerife, un día después de haber sido avistada desde un avión del Servicio Aéreo español de Rescate (SAR). “La mayoría de sus ocupantes, incluidos 25 niños, se encuentran en relativo buen estado de salud, aunque seis de ellos han sido trasladados a centros sanitarios por padecer síntomas de hipotermia sin gravedad”, indicó un responsable de salvamento marítimo.
Los propios ocupantes del bote contaron que el cayuco, de 30 metros de eslora, había partido del puerto de Nuadibú, en Mauritania, cuatro días atrás.
Según autoridades españoles, el de ayer fue el cayuco más grande y con más gente de los detectados desde 1994. La llegada de la segunda embarcación con más inmigrantes a bordo había tenido lugar el 29 de julio de 2007, cuando un cayuco con 180 personas llegó a Tenerife.
Poco después de la llegada del bote con 229 personas a bordo arribó otra patera, con un centenar de inmigrantes magrebíes, a la Gran Canaria,
España es una de las principales puertas de entrada de los inmigrantes africanos clandestinos en Europa, que llegan principalmente a las islas Canarias en embarcaciones precarias.
Desde principios de año, 5392 inmigrantes clandestinos han llegado a estas islas. En el mismo período en 2007 llegaron 6655, según la delegación del gobierno en Canarias.
Las travesías de estas embarcaciones se transforman a menudo en un drama silencioso. Pese a que no existe ninguna estadística fiable sobre el número de muertos, los sobrevivientes declaran regularmente haber tirado por la borda los cuerpos de sus compañeros muertos en el viaje.
Según la organización andaluza de defensa de los derechos humanos APDH-A, unos 921 inmigrantes clandestinos habrían muerto en su intento de llegar a España en 2007.
Un sistema de vigilancia de detección de inmigrantes y una política de repatriación sistemática hacia los países de origen ha permitido reducir sensiblemente el flujo de clandestinos hacia las Canarias tras un pico registrado en 2006, con 31.678 llegadas.
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