En Brasil intentan bajar jornada laboral

La campaña ha sido lanzada por la Central Unica de los Trabajadores de Brasil (CUT), la principal del país, junto con Força Sindical y la Central General de los Trabajadores de Brasil (CGTB).
En São Paulo, líderes sindicales iniciaron en la céntrica plaza Ramos de Azevedo la recolección de firmas en apoyo a la demanda que será presentada al Congreso. Según los sindicatos, la meta es recoger 1,5 millones de firmas en todo el país, en fábricas y barrios antes del 1 de mayo, para presionar al legislativo para que apruebe una enmienda a la Constitución de 1995.
La enmienda está congelada desde 2001 a la espera de una votación plenaria y rechazada por representantes de grupos económicos y sectores empresariales en el Congreso, según los sindicatos.
En Osasco, periferia industrial paulista, el Sindicato de los Trabajadores Metalúrgicos encabezó el movimiento con una primera asamblea de 1.200 trabajadores en la empresa Amsted-Maxion, indicaron los organizadores. “Todos los días habrá asambleas en las puertas de las empresas para llamar la atención sobre la importancia de la reducción de la jornada”, señalan.
El Departamento Intersindical de Estadísticas y Estudios Socioeconómicos, vinculado a las centrales obreras, sostiene que la reducción de la jornada puede generar 2,2 millones de nuevos empleos formales. Además, la limitación de las horas extras podría generar otros 1,2 millones de puestos. El estudio argumenta que desde los años 90 se flexibilizó el mercado de trabajo y con eso “un empleado actualmente puede realizar una función que antes era de dos o tres”. Mientras, la productividad más que se ha duplicado y solamente entre 1990 y 2000 creció a una tasa anual del 6,50% anual.
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