Archive for the ‘Africa’ Category

El presidente de Kenia nombra un Gobierno de coalición que pone fin a la crisis

Monday, April 14th, 2008 |

Raila Odinga, líder de la oposición al presidente Kibaki, nuevo primer ministro
En las vicepresidencias habrá un hombre de cada uno de los líderes políticos
La tarea más urgente del nuevo gabinete será afrontar la dura crisis económica

NAIROBI.- Mwai Kibaki, presidente de Kenia, ha nombrado un Gobierno de coalición con el que espera poner fin a la crisis desatada tras las elecciones de diciembre que ha dejado más de 1.500 muertos, cientos de miles de desplazados y ha provocado una dura crisis económica.

“Estoy aquí para anunciar el gabinete de coalición”, dijo el presidente antes de desvelar que el nuevo primer ministro será Raila Odinga —un acuerdo que ha costado meses de negociaciones—, líder de la oposición a Kibaki, quien se encontraba junto al presidente.

La vicepresidencia del Ejecutivo estará compartida por Uhuru Kenyatta, hombre cercano al presidente Kibaki, y por Musalia Musadavi, representante del Movimiento Democrático Naranja de Odinga. Además, Amos Kimunya se mantendrá como ministro de Economía en el nuevo gabinete, que tendrá 40 carteras, mientras William Ruto, otro opositor, se encargará de Agricultura.

En el anuncio, hecho desde la capital, Nairobi, y retransmitido por todas las cadenas del país, Kibaki ha asegurado que el nuevo gobierno tiene el reto de “construir una nueva Kenia conde la paz y la libertad lleguen a todas partes” después de los violentos incidentes étnicos que siguieron a las elecciones de diciembre, que registraron graves irregularidades.

“Quiero agradeceros, mis compatriotas keniatas, vuestra tolerancia y paciencia durante este periodo (…) haré todo lo posible para asegurar que nuestro país, Kenia, vivirá una fase de paz, unidad y estabilidad”, añadió Kibaki.

La violencia explotó después de que Odinga acusase a Kibaki de manipular la votación de diciembre para perpetuarse en el poder tras los comicios más ajustados de la historia del país. Una lucha política que se trasladó a las calles y se transformó en violencia étnica en uno de los países hasta entonces más prometedores de África.

Más de 1.500 personas han muerto —la cifra más alta desde la independencia, en 1963— y alrededor de 600.000 han tenido que dejar sus hogares desde entonces. Pero la crisis ha provocado también una difícil situación económica que ha dejado a Kenia en un punto comprometido que el nuevo ejecutivo tratará de enderezar.

Cumbre histórica entre África y la India

Wednesday, April 9th, 2008 |

La India busca abastecerse de energía y materias primas a cambio de apoyo tecnológico y político
Los países africanos sólo aceptarán hacer negocios en una relación de igual a igual
Además de los temas comerciales, está previsto que se firme la ‘Declaración de Nueva Delhi’

NUEVA DELHI.- Los líderes de 14 países africanos han llegado este martes a la India para celebrar la primera cumbre afro-india de la historia, que durará dos días.

Después de que hace dos años China, el gran rival económico de la India , se convirtiese en el anfitrión de los dirigentes africanos en una cumbre similar, el primer ministro indio, Manmohan Singh, ha dado la bienvenida a sus colegas africanos animándoles a construir con la India «un nuevo tipo de relación» en el siglo XXI.

La creciente presencia china en África, un mercado que la India ha considerado tradicionalmente suyo por el común pasado colonial, ha obligado a los indios a reaccionar y a intentar recuperar el tiempo perdido. Ejemplo de ello es que hace poco los indios perdieron la batalla por hacerse con la explotación de dos yacimientos petrolíferos africanos que acabaron en manos chinas.

Los mandatarios, entre los que se encuentran el presidente de Argelia, Abdelaziz Bouteflika, el de Sudáfrica, Thabo Mbeki, y el primer ministro etíope Meles Zenawi, no ocultan su voluntad de estrechar lazos comerciales con Asia, ya sea con el elefante indio o con el dragón chino, pero poniendo sus condiciones.

Conscientes del atractivo que presenta invertir en un continente que atesora importantes reservas de oro, diamantes o petróleo, los líderes africanos coinciden en que las relaciones con la India serían distintas de las de otros países, porque, en palabras del presidente sudafricano, «comparten un enemigo común, la pobreza y el subdesarrollo”.

Sin embargo, los países africanos coinciden en señalar que sólo aceptarán hacer negocios en una relación de igual a igual, participando en proyectos de desarrollo a largo plazo, en lugar de carreras por esquilmar cuanto antes las riquezas de sus países a cambio de beneficios rápidos.

La India, un coloso que crece a un ritmo cercano al 9%, tiene su “talón de Aquiles” en la escasez energética. Rodeada de vecinos inestables y pendiente de firmar un tratado nuclear con Estados Unidos que cada vez parece más difícil, necesita desesperadamente abastecerse de gas, petróleo y electricidad. Una serie de acuerdos con África podría paliar estas carencias y representaría, además, la apertura de un mercado ideal para su tecnología de bajo coste, que no tendría cabida en Europa.

A cambio, podría proporcionar apoyo político en foros como la ONU, prestaría su experiencia en el sector servicios y participaría en planes de desarrollo para las regiones más deprimidas.

A la sombra de China
La omnipresente sombra china ha sido una alusión continua durante la sesión inaugural de la cumbre.

Los altos funcionarios indios han destacado que a pesar de que se ha multiplicado por tres el comercio entre África y la India, los 20.000 millones de euros anuales no son más que la mitad del tráfico comercial sino-africano. «Y desde luego podemos hacerlo mejor», ha dicho el ministro indio de Exteriores.

La inversión china en algunos países de África ha despertado fuertes críticas, por el empleo de mano de obra china y no de la local, aunque no es menos cierto que sólo las empresas chinas se han atrevido a emprender grandes proyectos de infraestructura como los ferrocarriles nigerianos.

Como contrapartida, China ha exigido un trato preferente y, en ocasiones, exclusivo para adquirir materias primas que, en un mercado abierto, reportarían más beneficios a los países productores. Por ello, no es extraño que Pekín prefiera a Angola sobre Arabia Saudí para abastecerse de petróleo. Tampoco sorprende que a los inversores chinos se les considere «socios», mientras que a los indios se les vea como alguien afín o, como ha expresado un alto funcionario de Islas Mauricio, «casi como a un hermano”.

Los lazos entre algunos países africanos y la India han sido calificados como ‘históricos’ por el Primer Ministro indio, Manmohan Singh. No en vano, la diáspora india tiene una fuerte presencia en países como Sudáfrica, Islas Mauricio o Kenia, con casi tres millones de personas de origen indio viviendo en esos países.

Además de los tratados comerciales, está previsto que se firme la «Declaración de Nueva Delhi», en virtud de la cual, los quince países se apoyarían mutuamente en cuestiones como la reforma de la ONU y las negociaciones sobre el cambio climático.

Dos muertos en los enfrentamientos entre manifestantes y policía en Egipto

Monday, April 7th, 2008 |


Un joven de 21 años y un niño de 9 murieron el domingo en enfrentamientos entre manifestantes y la policía en la localidad de Mahalla al Kubra, en el noroeste de Egipto, según fuentes policiales.

Las víctimas fallecieron a consecuencia del impacto de balas de goma lanzados por la policía antidisturbios contra los manifestantes de las fábricas textiles de esta localidad (el mayor centro de esta industria en el país) que protagonizaron una huelga para pedir mejoras laborales.

Los enfrentamientos, en los que la policía empleó gases lacrimógenos para intentar dispersar a la muchedumbre, comenzaron alrededor de las 16.00 hora local (14.00 GMT).

Los manifestantes respondieron a las fuerzas de seguridad lanzando piedras y rompieron los cristales de una comisaría de la localidad, según las fuentes policiales.

Al menos 30 manifestantes han sido hospitalizados con heridas de distinta gravedad o por asfixia debido a los gases y más de 500 han sido detenidos, dijeron las fuentes, según las cuales este número podría aumentar.

Varios grupos políticos opositores convocaron el domingo una huelga general en solidaridad con los trabajadores del sector textil egipcio y para manifestarse por el encarecimiento de los precios.

Sin embargo, en el resto del país la huelga ha tenido un tímido seguimiento, en parte por la intensa presencia policial, según denunciaron varios grupos opositores.

Jaled Ali, portavoz de la organización egipcia de defensa de los Derechos Humanos Hicham Mubarak, confirmó a Efe al menos la muerte del joven egipcio y aseguró que otras 380 personas habían sido detenidas en el resto del país por intentar manifestarse.

La huelga supone un nuevo peldaño en el malestar social contra el presidente Hosni Mubarak y su Gobierno de tecnócratas, a tan sólo dos días de la celebración de las elecciones municipales.

El paro contra el alza de los precios -que han crecido un 13% en 2008- fue convocada por organizaciones y partidos de oposición, pero no consiguió sumar a los Hermanos Musulmanes, la mayor asociación opositora del país, cuya implicación habría sido decisiva para movilizar a más gente.

Los combates en Somalia desatan la alerta humanitaria

Thursday, March 27th, 2008 |

Las guerrillas islamistas de Somalia tomaron ayer la ciudad de Jowhar, el más importante de los enclaves arrebatados en los últimos meses al Gobierno interino. Siete personas, incluido un niño, murieron en el ataque, que pone de manifiesto la incapacidad de las autoridades somalíes de controlar el país, a pesar del apoyo de las tropas de Etiopía y de la Unión Africana.  Un total de 40 organizaciones humanitarias alertaron de que Somalia se enfrenta a una catástrofe humanitaria debido a la guerra, la sequía y la escasez de comida. Las ONG calculan en un millón el número de desplazados. La advertencia se anticipa a la reunión que el Consejo de Seguridad de la ONU mantendrá hoy para estudiar el envío de un contingente de 27.000 soldados.  La insurgencia islamista, que ha matado a más de 6.500 personas en el último año, ha rebrotado en los últimos meses. Las guerrillas han tomado cuatro pequeñas localidades y un control militar cerca de Mogadiscio antes de hacerse con el control de Jowhar, a 90 kilómetros la capital, que sirvió de base temporal del Gobierno interino en 2005.  El país no tiene una autoridad estable desde que los líderes de los clanes (señores de la guerra) derrocaron al dictador Mohamed Said Barre en 1991, para después sumirse en una guerra civil entre ellos. El radicalismo islámico abrió una nueva brecha en este escenario. EE UU considera que algunas milicias tienen vínculos con Al Qaeda.

Marruecos pide a Argelia que abra la frontera común

Monday, March 24th, 2008 |

“La única manera de comerciar [entre Marruecos y Argelia] es pasar por un país tercero, sobre todo Francia y España”. Si la frontera entre los dos grandes países del Magreb estuviera abierta, Argelia sería “el tercer socio de Marruecos” justo detrás de Francia y España y no figuraría, como ahora, en el puesto número 30, junto a Siria.

 

Estos datos fueron recogidos en un informe del Banco Mundial publicado hace dos años, pero siguen siendo de actualidad. A tan sólo 180 kilómetros de la península ibérica empieza la frontera cerrada -desde hace 14 años- más larga del mundo (1.560 kilómetros).

Marruecos hizo el viernes pasado un solemne llamamiento instando a “la apertura de la frontera entre ambos países”, así como a una “normalización de las relaciones bilaterales”. “El cierre”, reza un comunicado del Ministerio de Exteriores de Rabat, “es contrario a las aspiraciones de los pueblos del Magreb, a los deseos de nuestros socios y a las exigencias regionales de paz y desarrollo”.

Argelia contestó al día siguiente dando largas a la petición marroquí. “El problema de la circulación de mercancías y personas en la frontera no puede ser desvinculado de un enfoque global sobre lo que queremos hacer con nuestro Magreb”, respondió el ministro del Interior argelino, Yazid Zerhouni, a través de la agencia oficial APS.

“No se trata de construir un Magreb en el que unos ganan y otros pierden”, añadió el ministro. Aludía, presumiblemente, al control que ejerce Rabat sobre el Sáhara Occidental y a que la reapertura de la frontera beneficiaría a Marruecos porque muchos argelinos la cruzarían para hacer turismo y compras en el país vecino. En 1993, último año completo en que estuvo abierta, dos millones de argelinos viajaron por tierra a Marruecos.

Visados y cierre

La frontera fue clausurada por Argelia en agosto de 1994 tras un atentado terrorista perpetrado en Marraquech en el que murieron dos turistas españoles. Rabat sospechó que podía haber sido inspirado por los servicios secretos de Argel y decidió imponer el visado para los argelinos que viajaran a Marruecos, a lo que su vecino respondió con la misma medida y el cierre.

Desde entonces, Mohamed VI ha efectuado varios gestos para conseguir la reapertura fronteriza como la supresión, en julio de 2004, del visado para los argelinos. Ocho meses después, el presidente argelino, Abdelaziz Bouteflika, correspondió con la misma medida, pero mantuvo sus aduanas cerradas a cal y canto.

Entre los argumentos esgrimidos por Zerhouni para justificar la persistencia del cierre figura el riesgo de un auge del contrabando. Pese a estar clausurada, las mercancías, e incluso las personas, atraviesan ilegalmente la frontera. En la ciudad marroquí de Oujda, pegada al confín, se pueden adquirir desde gasolina hasta pan argelino recién hecho. El cierre “contribuye al desarrollo de actividades criminales”, sostiene el Banco Mundial.

Mujeres, abandonadas a la suerte de ¿Dios?

Sunday, March 23rd, 2008 |

Las mujeres han llevado la peor parte en la guerra del Congo, que se ha cobrado cuatro millones de vidas. El 70% de las violadas que Médicos Sin Fronteras atiende en todo el mundo son víctimas del conflicto en el país africano. Ésta es su historia y la de quienes luchan para que vuelvan a sentirse vivas

Cuando cae la noche en Rutshuru, al este de la República Democrática del Congo (RDC), casi todos buscan refugio en casa. Los niños corren para que ninguna banda les secuestre y les convierta en soldados a la fuerza. Los hombres dejan de zangolotear por las calles polvorientas y tristes para no verse atrapados en el tiroteo cotidiano. Cuando anochece, Rutshuru es realmente peligroso. Y sin embargo, precisamente entonces, al adueñarse la oscuridad de la ciudad sin ley, es cuando muchas mujeres salen en silencio de su choza y se esconden en la selva: saben que si se quedan en casa, muy probablemente serán violadas.

Las mujeres creen que están más seguras en la selva que en casa. Algún grupo guerrillero llama a la puerta cada noche

“Los mismos militares que asesinaron a mi marido volvieron y nos violaron a mí y a otra mujer”

Muchas violadas son agredidas de nuevo al volver a su aldea. Con tanta corrupción, no se atreven a denunciar

Se busca destruir al grupo contrario, extender el virus del sida en él, destrozar familias, forzarlas al exilio…

No hay lugar seguro para las mujeres en la región congoleña de los Kivus en estos terribles años de furia

Así de dura es la vida de las mujeres en Rutshuru y en todo el este de la RDC, la zona con más violencia sexual del país con más violaciones de todo el planeta. “La violencia sexual en Congo es la peor del mundo”, proclama John Holmes, subsecretario general para Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas. Médicos Sin Fronteras (MSF), con proyectos en 75 países, incluidos los que viven las peores tragedias del momento, objetiva esta realidad escalofriante, presente en cada esquina y en cada rincón del devastado este congoleño: el 75% de los casos de violencia sexual que MSF atiende en todo el mundo proceden de este país-continente en el corazón de África, en el que se suceden las guerras y la muerte violenta se ha convertido en norma.

“Las mujeres creen que están más seguras en la selva que en casa, porque cada noche algún grupo guerrillero -cuando no es uno, es otro- llama a la puerta. Pero lamentablemente, la mayoría de las que se esconden en el bosque acaban siendo violadas igual”, explica Jachy, la coordinadora del programa de violencia sexual del único hospital de Rutshuru digno de este nombre, gestionado por MSF. Por el despacho de esta mujer vital y grandota, que ha nacido en el pueblo y que pese a todo no se plantea irse, pasan a diario mujeres con el mismo desgarro. “Si las atacan en la selva, las violan. Pero para ellas suele ser peor la agresión en casa: el marido y los hijos son entonces obligados a contemplar la violación en serie. El objetivo suele ser hacer el mayor daño posible”, añade.

Kavira Tassy tiene 29 años, aunque el último no lo ha vivido; sólo lo ha sufrido. Hace ya siete meses de esa noche aciaga, pero tiene aún todo el cuerpo magullado. Un collar ortopédico le sostiene el cuello y su voz es apenas un hilillo casi inaudible: “La guerra se acercaba y escapé porque tenía miedo. Al volver, mi parcela estaba ocupada por un hombre que no conocía y no me dejó entrar, ni a mí ni a mi marido. Protestamos, y entonces este hombre avisó a cuatro soldados”, explica con voz clueca y la mirada perdida en el horizonte. Y añade: “Entonces fue todo muy rápido: los soldados me detuvieron, me encerraron en una habitación, me violaron y me dieron una paliza tremenda. Aún necesito ayuda para andar”.

En los Kivus, la convulsa región oriental congoleña tan rica en minas -oro, diamantes, coltán, cobre…- y tan pródiga en sangre y miseria, la historia de Tassy no tiene nada de excepcional. Hay tantas armas y tantos grupos violentos campando a sus anchas -cada uno con su correspondiente amigo suministrador detrás, ávido de conquistar una nueva mina-, que lo raro es más bien vivir sin conocer de cerca la violencia sexual. En algunas poblaciones -como Shabunda, al sur, pero hay muchas otras- más del 70% de las mujeres han sido violadas. Y la cifra sólo incluye los casos denunciados, siempre menor que la real.

La lacra está tan extendida que lo difícil es reconocer a los agresores. Suelen portar armas y uniforme, pero cuesta distinguir si son rebeldes tutsis alzados contra el Gobierno, guerrilleros hutus atrincherados desde que en 1994 huyeron de Ruanda tras perpetrar el genocidio, milicianos Mai-Mai con ínfulas de somatén, estrafalarios rastas que escandalizan incluso a sus rivales por la violencia extrema que emplean… O quizá son los propios soldados del Ejército, hambrientos, beodos, desmoralizados y con meses sin cobrar. Los informes de las organizaciones de derechos humanos les señalan a todos, sin excepción. Se pelean entre sí, pero las que pagan son siempre las mujeres.

Tras la paliza, Tassy logró huir de Lubero, su región, y encontró cobijo en Goma, la destartalada capital de Kivu Norte, que rivaliza con Bukavu, la capital de Kivu Sur, al otro extremo del bellísimo lago Kivu, como centro de la infamia. Gesom, un pequeño hospital financiado por el Fondo de Naciones Unidas para la Población, la ha aceptado en su programa para las víctimas de violencia sexual.

El centro está desbordado: “Hay tantas mujeres afectadas, que ocupaban todas las camas y no había sitio para el resto de enfermos. Al final hemos tenido que crear un recinto para ellas solas”, explica el médico Elysé Rugagi mientras muestra orgulloso cómo han convertido una casucha en un digno centro médico. El recinto específico para la violencia sexual es en realidad una especie de tienda de campaña que alberga 10 camas para atender a 20 víctimas. Un grupo de mujeres pasa el tiempo cosiendo en el patio y bisbiseando sin levantar nunca la mirada del suelo. Algunos niños -más de uno nacido tras una violación- juegan, ajenos al sufrimiento.

Tres mujeres de vitalidad arrolladora -Rose, Adidja y Amiha- están al frente de esta frágil isla de seguridad para las mujeres. “Tratamos de ayudar como podemos, insuflando toda la energía y el amor posibles, pero la gente llega muy traumatizada y lo que nos cuenta nos afecta mucho”, dice Rose. Sus historias dejan paralizado al más bravo: mujeres violadas en serie por 20 hombres, jóvenes secuestradas durante un mes como esclavas sexuales de un batallón de energúmenos, abusos a bebés de 10 meses, violaciones de abuelas de 70 años… “La situación es cada vez peor y el Gobierno no hace nada. ¡Sólo nos ayudan las organizaciones humanitarias!”, brama Adidja.

En realidad, el Gobierno sí ha hecho algo, al menos sobre el papel: ha impulsado una ley, ya aprobada, para combatir la violencia sexual y castigar a los agresores. El problema es que en este país la ley raramente se cumple y el Estado ni siquiera tiene la autoridad suficiente para hacerla cumplir. Es una mera ficción sobre el papel. En los Kivus es evidente que el Estado pinta poco: en esta región de exuberante belleza tropical, comparada en ocasiones con Suiza, la única ley que rige es la que promulgan las incontables bandas armadas.

El origen de la pesadilla se remonta al menos a 1994. La vecina Ruanda ardía por los cuatro costados y más de un millón de personas cruzaron la frontera hacia la RDC (entonces Zaire). Entre los refugiados había decenas de miles de interahamwes (los que matan juntos), los que habían perpetrado el terrible genocidio a machetazos.

La macabra dinámica ruandesa -de un odio tan exacerbado y enquistado que provoca estupefacción, incluso en los tremendos estándares africanos- se trasladó entonces al este del Congo. Los interahamwes, armados hasta los dientes y bien escondidos en la selva, siguen persiguiendo a tutsis y conspirando para reconquistar por la fuerza el poder en Ruanda. A su vez, los tutsis -poco importa si congoleños o ruandeses: siempre apoyados por Kigali- buscan a los hutus genocidaires hasta el último rincón para vengarse y establecer algo así como un cordón sanitario que proteja al régimen ruandés, hoy bajo control tutsi.

La espiral infernal entre hutus y tutsis es ya explosiva de por sí, pero la descomposición del Zaire de Mobutu a partir de 1996 no hizo sino agravar la situación: guerra civil en el Congo, entrada al país de hasta nueve ejércitos extranjeros -se conoció como guerra mundial africana (1998-2003) y causó cuatro millones de muertos- y lucha a muerte por el control de las minas de la zona. En teoría, en el país hay paz desde 2003, pero los Kivus no la han llegado a conocer: hay demasiadas armas repartidas, demasiadas riquezas por explotar y demasiados grupos insurgentes -con veleidades políticas o meros delincuentes- apoyados por demasiados amigos extranjeros.

“Es obvio que la violencia sexual se está utilizado aquí como arma de guerra”, sostiene en Goma el sociólogo Jules Barhalengeltwa. Este hombre se ha pateado decenas de pueblos en los Kivus y dice que no tiene ninguna duda de que las cotas de violencia sexual son aquí las peores del mundo. “Es cierto que en Bosnia y otros lugares también se utilizaron las violaciones como arma de guerra, pero aquí hay más grupos y, por tanto, es aún peor porque las mujeres son atacadas por todos”, sostiene.

“Las violaciones masivas buscan destruir al grupo contrario, extender entre sus miembros el virus del sida, destrozar familias, forzarlas a exiliarse, humillarlas…”, explica Barhalengeltwa. Y concluye: “Es un arma muy potente que utilizan todos sin excepción, pero sobre todo los interahamwes. El objetivo es destruir al contrario, no sólo violar”.

“Las mujeres somos las víctimas principales de las guerras. Lo sé de primera mano”. Nathalie Furaha, de 28 años, cuenta cosas terribles sin dejar de jugar embelesada con su niño en brazos: “Un grupo de milicianos tutsis vinieron a casa a buscar a mi marido, se lo llevaron y lo mataron. Aquella misma tarde volvieron y ellos mismos me contaron lo que habían hecho. Luego me obligaron a seguirles, me metieron en una casa junto a otra mujer y los mismos militares que habían asesinado a mi marido nos fueron violando una y otra vez”.

Nathalie habla despacio; parece esforzarse para evitar que un torrente desatado de ira no ahogue el relato. No va a perdonarles, recalca, pero está al menos en camino de recuperarse del trauma. Participa en un programa de Women For Women, una organización no gubernamental con sede en Washington que impulsa en los Kivus talleres específicos para las víctimas de violencia sexual. El objetivo es ayudarlas a recuperar la dignidad que han querido arrebatarles primero el agresor y luego la sociedad con el manto del estigma. Para ello les enseñan un oficio y les otorgan financiación para que puedan llevarlo a la práctica y dependan sólo de ellas mismas.

Aunque parezca mentira, el rechazo social entre los suyos suele ser el segundo gran golpe que debe afrontar la mujer. Muchas veces, el marido la repudia tras el ataque. En ocasiones, incluso la propia familia. Todo un muro de prejuicios y supersticiones se levanta para hacer todavía más difícil su recuperación. “Las mujeres suelen venir a la consulta a escondidas porque temen que el marido las abandone si se entera y que la gente las señale en la calle”, apunta Jachy, la psicóloga que trabaja con MSF en Rutshuru. “Hay veces en que el agresor les da a elegir, regodeándose así en el sufrimiento: o mata al marido o viola a la mujer. El marido implora que viole a la mujer para salvar él la vida y, aun así, luego la rechaza”, explica Jachy.

Cuando no se la acusa de coquetear con el violador, se la repudia por temor a que sea portadora del virus del sida. En este caso, según el cliché dominante nacido de las entrañas de la incultura, o va a contagiar la enfermedad o el tratamiento médico costará demasiado dinero y llevará a toda la familia a la ruina. El abandono es, pues, la respuesta más habitual. Los rasgos culturales congoleños no ayudan a mejorar la situación de las afectadas: “Aquí se ve a la mujer como una criatura sagrada, y si ha sido violada, se convierte en todo lo contrario: en impura, en portadora de todos los males”, lamenta el sociólogo Barhalengeltwa.

La pinza del hombre es por tanto doble: primero, unos violan; y después, otros repudian. “Es imprescindible implicar al hombre en esta lucha contra la violencia sexual. De lo contrario, nuestros esfuerzos serán estériles”, sostiene Marie Noël Cikuru, coordinadora del programa de Women for Women en Kivu Norte. Su ONG ha empezado a impartir talleres para líderes comunitarios con el objetivo de ir socavando los prejuicios e implicarles en este combate. “La respuesta está siendo buena; tenemos esperanza”, remacha.

En una de las colinas de Bukavu, la bulliciosa capital de Kivu Sur desparramada junto a un lago de ensueño, se erige el hospital Panzi, la joya médica de los Kivus levantado con ayuda de la cooperación occidental. Hay más de 300 camas, medios decentes e inmascesible ilusión. Pero el puntero programa de violencia sexual está absolutamente sobrepasado. Sólo en Kivu Sur, la ONU contabiliza 25.000 casos anuales desde hace años, y va en ascenso. Otras estimaciones más pesimistas de ONG que trabajan en la zona elevan la cifra en ocasiones incluso hasta los 100.000.

Unas 40 mujeres aguardan su turno en una hilera muy ordenada junto al jardín, el remanso de paz del hospital. Quieren ver a la doctora Cécile Mulolo. Esta mujer enérgica y de ideas claras es su contacto con el mundo tras salir del infierno y representa el punto de enganche más sólido con la ilusión de normalidad. Ella guarda bajo llave los secretos de sus pacientes, envía si es necesario un coche a recoger sigilosamente a una afectada en un andurrial perdido en la selva y las trata exhaustivamente: píldora del día después, test del virus del sida, tratamiento preventivo con antirretrovirales, examen de otras enfermedades de transmisión sexual, vacuna de hepatitis B, del tétanos… Y, sobre todo, apoyo psicológico continuado.

“Es agotador. Veo de media a 420 mujeres al mes; todas con historias terribles”, explica Cécile en su humilde despacho. “Lo peor es que la situación no mejora, sino todo lo contrario: cada vez es peor. Y la impunidad es total. Hay muchos casos de mujeres violadas que vienen a tratarse, vuelven a su aldea y las vuelven a violar los mismos. Hay tanta corrupción que no se atreven ni a denunciar a los agresores. Aquí, si tienes dinero, nunca entrarás a la cárcel. Las que denuncian se arriesgan a que vuelvan a atacarlas con más ensañamiento si cabe”, explica sin pausa.

Lo que más teme Domitila Mbebanaumie, de 48 años, es precisamente regresar a casa y encontrarse de nuevo con sus agresores: “Quiero verlos en la cárcel, pero sé que si vuelvo a mi pueblo, lo más probable es que sigan allí tan tranquilos, como si nada. No lo soportaría”, afirma.

A Domitila la violaron en 2004 y, cuando creía que había logrado al fin superarlo, se encontró de nuevo con el terror: una nueva violación. Hace ya tres meses de ello, pero lo revive aún hecha un manojo de nervios y con los ojos enrojecidos. “Llegaron al amanecer. Eran tres soldados que no conocía y dos hombres del pueblo. A uno de éstos sí que lo conocía bien porque quiso salir conmigo y yo le había rechazado. Ésta fue su forma de vengarse. Los soldados me violaron, uno tras otro, y los civiles miraban y se reían. Luego se fueron. Seguro que siguen libres, pese a que mi hijo les denunció”.

La española Teresa Sancristóval, de 36 años, es la jefa de misión de MSF en la República Democrática de Congo. Encadena trabajos humanitarios en conflictos armados de todo el mundo desde 1995 y no encuentra parangón con lo que se encuentra a diario en Bukavu, donde ha instalado su base. Ni siquiera le sirve la explicación de que la violencia sexual está tan extendida porque se emplea como arma de guerra. A su juicio, la epidemia se encuentra ya en otro nivel. Más desbocada. Más difícil de definir, de explicar y, por supuesto, de contener.

“El problema es que cuando desencadenas la violencia es muy complicado volver atrás. Y aquí llevan ya tantísimos años en guerra que el descontrol es muy grande”, explica Sancristóval, un torbellino, siempre arriba y abajo dispuesta a traer la ayuda hasta el rincón más recóndito de este país olvidado. “Seguro que hay quien emplea la violencia sexual como arma de guerra, pero la mayoría sigue otra lógica: están acostumbrados a matar y, una vez que has matado, todo tiene menos sentido; la violación es sólo un componente más de esta dinámica tremenda”, opina. De su experiencia extrae que la mayor parte de las violaciones las cometen soldados en retirada, tras perder una batalla. “Tienen rabia, un arma y necesitan sentirse aún poderosos: violan”, concluye.

No hay lugar seguro en la región de los Kivus en estos terribles años de furia. Wimana Mariqueritte, de 43 años y mirada extraviada, lo aprendió brutalmente. “Mi hijo enfermó y fui al hospital para que lo examinaran. Había grupos de soldados pululando por allí. No sé ni quiénes eran ni qué defendían, pero me quitaron el niño, me encerraron en un cuarto y me violaron”, rememora con rabia y con la voz entrecortada. “No puedo quitármelo de la cabeza; día y noche me atormenta el recuerdo. Todo el día tengo miedo”, añade Wimana.

En Goma, en Bukavu y en Rutshuru el cielo es diáfano, pero el aire está siempre emponzoñado. Nadie sabe cómo poner fin a esta espiral diabólica de hombres muertos en combates incomprensibles y de mujeres violadas y torturadas. Una mujer exhausta y combativa, que prefiere ocultar su identidad para no hacer todavía más difícil su trabajo con las víctimas, apunta que la solución está a miles de kilómetros de distancia, al norte. “Necesitamos ayuda internacional, pero no sólo con financiación, médicos y voluntarios que nos compadezcan”, implora esta activista pro derechos humanos, quien añade: “El compromiso debe ser también en algo más profundo: ¿quién vende las armas a estas bandas? ¿Quién compra el oro, el coltán y los diamantes que se extraen aquí sin control?”. “¡Ésta es la raíz del problema que debe atajarse!”, exclama. Por ahora, las armas entran y los minerales salen: las mujeres seguirán huyendo a la selva cuando cae la noche.

Egypt brokering Hamas-Israel deal on long-term Gaza tuce

Thursday, March 20th, 2008 |

 Israel and Egypt are conducting intensive negotiations in an effort to reach a long-term cease-fire in the Gaza Strip, which would include reopening the Rafah border crossing between Gaza and Egypt. Amos Gilad, head of the Defense Ministry’s political-security bureau, visited Cairo on Tuesday for the second time in a week to meet with senior Egyptian officials, who are mediating between Israel and Hamas on this issue. Among others, Gilad apparently met with Egyptian intelligence chief Omar Suleiman, who has been postponing a planned visit to Israel for the past three weeks. It could be that he will come only after a deal is finalized. In exchange for a cease-fire, Hamas is demanding that the economic siege of Gaza be lifted. Israel apparently opposes a full lifting of the siege, but might agree to a partial reopening of the Rafah crossing. Reopening Rafah ¬ something the United States has been urging Israel to agree to, at Egypt’s behest ¬ would mean bringing back the European monitors who abandoned it when Hamas seized control of the Strip last summer. Among the issues to be negotiated are who would be allowed to pass through Rafah and whether the monitors would have the right to conduct searches and confiscate large sums of money. In the past, Hamas officials have routinely returned from trips abroad with suitcases full of cash. Hamas is demanding that its own people be present at the crossing, but would apparently settle for a low-profile presence, with primary responsibility for the border being given to the security services subordinate to Palestinian Authority Prime Minister Salam Fayyad. Defense sources said that Israel has presented relatively hardline positions at the talks with Egypt, and that Defense Minister Ehud Barak gave Gilad very little negotiating leeway. Israel’s estimate is that Hamas is currently interested in a relatively long-term cease-fire, because it is still recovering from the heavy fighting earlier this month, in which dozens of its people were killed and its store of rockets depleted. Meanwhile, senior American officials recently told their Israeli counterparts that Israel must do everything in its power to ensure that its relationship with Egypt is not undermined by the fighting in Gaza and the ongoing arms smuggling across the Gaza-Egypt border, which Israel has accused Egypt of not doing enough to stop. During a recent visit to Cairo and Jerusalem, Assistant U.S. Secretary of State David Welch told Gilad that the Egyptians are “more willing than ever before to find a joint solution to their problem with Israel,” and therefore, “Israel must accelerate the dialogue with them, in order to end the crisis.” In addition to urging Israel to reopen Rafah, the U.S. is also urging it to accede to another Egypt demand ¬ to station more military personnel (as opposed to regular policemen) along its border with Gaza. Egypt claims this is necessary in order to combat the smuggling, but Israel objects, because it would violate the Israeli-Egyptian peace treaty. Also Tuesday, the Egyptian Broadcasting Authority’s Web site published part of a speech that Egyptian President Hosni Mubarak will deliver in honor of the Prophet Mohammed’s birthday Wednesday, in which he publicly urged Israel to advance the peace process. “Your people’s security will not be achieved through collective punishment, attacks, incursion, siege, roadblocks and settlement construction,” the speech read. “What will achieve it is a just and swift agreement.”

Palestinians fired two Qassam rockets and several mortar shells from Gaza at southern Israel Tuesday. The Islamic Jihad has been at the center of most of the intermittent fighting of the past two weeks. Hamas has recently refrained from shooting at Israel, while the Israel Defense Forces have been ordered not to conduct strikes against Hamas.

Nigeria: liberan a 5 secuestrados en región petrolera

Wednesday, March 19th, 2008 |

Hombres armados liberaron el martes a cinco rehenes nigerianos, seis días después de capturarlos en la agitada región del sur, donde se hallan los principales pozos petroleros, dijo un oficial del ejército. El mayor Sagir Musa no informó si se había pagado algún rescate por los hombres, secuestrados de una embarcación de una empresa de construcción. Un funcionario de seguridad del gobierno dijo la semana pasada que los secuestradores habían exigido rescate. Los secuestros son comunes en la región del Delta. Aunque bandas armadas suelen secuestrar obreros de empresas petroleras extranjeras, en fecha reciente algunas pandillas locales han comenzado a secuestrar a nigerianos luego que las empresas multinacionales decidieron sacar a su personal extranjero. Nigeria es el principal productor de petróleo de Africa, y el quinto más grande abastecedor de crudo a Estados Unidos, pero sigue hundida en la pobreza, la corrupción y el crimen.

Tourist concerns cast shadow over solar eclipse event

Saturday, March 15th, 2008 |

 Village encompassing 12 tiny islands is preparing for an astronomical event–and an expected invasion of tourists. On July 22, 2009, Toshima village will be the best place to observe Japan’s first total solar eclipse in 46 years. The sun will be eclipsed by the moon for 6 minutes and 25 seconds from 10:53:06 a.m. on Akusekijima islet, which will be the world’s longest period of daytime darkness in the 21st century. The village, with a population of less than 700, fears an unrestricted influx of space enthusiasts will cause confusion and disturb the quiet life on the southern remote islands. A town in Egypt was inundated with 70,000 sightseers in 2006 when a total solar eclipse was observed, according to village officials. The Toshima village government, which has been studying tour arrangements with a travel agency, plans to limit visitors to 1,300 during the eclipse period and charge about 300,000 yen per person. Located about 130 to 300 kilometers south of Kagoshima, Toshima village consists of seven inhabited islands and five uninhabited islets in the Tokara island chain. Twice a week, a ferry with a capacity of 250 passengers links the village with Kagoshima. The village’s accommodations are limited to 24 minshuku homes that together can provide room and board for no more than 300 guests. Tourists for the eclipse will be allowed to stay for a maximum of about one week. The shortest time under consideration is a three-day trip to Takarajima, the village’s southernmost island. The cost is expected to be the same regardless of the length of the trip because of extraordinary outlays, such as those for stationing a doctor and setting up makeshift toilet facilities. Booking for the packaged tours will start as early as May this year. People who can reserve one of the 1,300 limited seats for the show may consider themselves lucky, but they should not expect the moon, so to speak. Most tourists, except for those at private inns, will stay at gymnasiums and in tents provided by the village. The village will also offer food and water. “Let us warn people that camping outdoors in midsummer would be a harsh experience (on the islands),” said Satoshi Torigoe, who heads the village’s regional promotion division. The Toshima government set up a team in 2005 to study measures to maintain peace among islanders and outsiders during the event. The village decided not to allow private boats to approach the islands between July 17 and July 26, 2009. Access will be limited to two means. One will be the regular village-run ferry between Kagoshima and Amami Oshima island via the village’s seven inhabited islands. A round trip takes three days. The village will also charter three high-speed boats, each seating 20 passengers, to and from Amami Oshima

Zimbabue excluye a Europa y a EEUU de la lista de observadores para las elecciones

Saturday, March 8th, 2008 |

 Según informa el diario gubernamental “The Herald”, citando al ministro zimbabuense de Asuntos Exteriores, Simbarashe Mumbengegwi, las naciones invitadas fueron elegidas por la “objetividad e imparcialidad” de su relación con Zimbabue. Este país está gobernado desde su independencia, en 1980, por Robert Mugabe. Las últimas elecciones han estado plagadas de irregularidades, según la oposición, y la Unión Europea y países como EEUU o han podido enviar observadores. Para los comicios generales y legislativos del 29 de marzo, en los que Mugabe busca una nueva reelección, se repite el mismo esquema. “Aquellos que piensan que sólo hay una elección libre y justa cuando gana la oposición, han sido excluidos, ya que el partido gobernante, Zanu-PF, tendrá un nuevo triunfo”, afirmó el ministro en una reunión con diplomáticos acreditados en esta capital. De Europa sólo ha sido invitada Rusia; de América han recibido la invitación Brasil, Jamaica, Nicaragua y Venezuela, y de Asia podrán enviar observadores China, India, Malasia, Indonesia e Irán. El resto de los observadores proceden de países africanos y de organizaciones africanas o asiáticas. Mumbengegwi ha agregado que las naciones no invitadas sólo podrán estar representadas por sus diplomáticos acreditados ante el Gobierno de Harare, según dijo en una reunión con embajadores. “Ustedes conocen este país. Todos los que no esperan ganar las elecciones querrían desacreditar el proceso”, agregó el ministro. La Unión Europea, EEUU y otras naciones mantienen sanciones políticas y económicas contra las principales figuras del régimen de Mugabe por la violación de los derechos políticos y de prensa en este país. La oposición zimbabuense, que se presentará a las elecciones, teme que, como en las anteriores ocasiones, Mugabe se aproveche del aparato del Estado que controla para manipular el resultado del voto.

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