Petróleo debilitado, Chávez a la baja

El descenso de los precios del petróleo amenaza la estabilidad interna de Venezuela y la exportación del “socialismo del Siglo XXI” del presidente Hugo Chávez al resto de América Latina.
El crudo representa el 98% de las ventas externas y le permite a Caracas ayudar a sus buenos amigos en la región. El problema es que en los últimos tres meses, el barril de petróleo pasó de casi 150 dólares a poco más de US$ 60, al ritmo de la crisis económica mundial.
El gobierno venezolano, sin embargo, prefiere no dar señales de preocupación. El presidente Chávez dijo en la televisión nacional que la economía “no se vería afectada” por el desplome del precio del petróleo. “Por el contrario, seguirá creciendo”, afirmó. Mientras tanto, los delegados venezolanos presionaban ante la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en acordar una banda de precio mínimo y máximo, lo que fue rechazado. Aún así, el mandatario se felicitó por la decisión de recortar la producción para levantar los precios.
El presidente venezolano, en línea con lo que creen muchos analistas, no descarta que la crisis obligue a echar mano de las reservas internacionales para financiar el gasto interno y externo del país, pues la actual producción petrolera no será suficiente para cumplir estos compromisos y el ahorro es una alternativa que no se vislumbra. Aunque el ministro de Economía, Alí Rodríguez, anunció inicialmente un plan de austeridad para el año próximo, el proyecto de Presupuesto para 2009 no contempla recortes. Por el contrario, prevé un aumento del 23% en los gastos (que ascenderán a 78.604 millones de dólares). Eso sí, serán distribuidos en forma distinta. El proyecto presupuestario reza: en la “dirección estratégica de la construcción de la plena felicidad” se asignará menos dinero al desarrollo de la “economía comunitaria” y a la construcción de viviendas, por ejemplo, y se incrementará en un 26% el presupuesto de Defensa.
Más del 45% del gasto será financiado con los ingresos petroleros y el resto, con los diferentes impuestos y tasas. A un mes de las elecciones regionales, que Hugo Chávez ha calificado de “vitales” para su proyecto socialista, el gobierno procura insuflar optimismo dentro y fuera del país. Esta semana Venezuela ratificó que las condiciones de financiación y suministro de crudo a Petrocaribe seguirán siendo las mismas: cuando el precio del barril de petróleo sea inferior a 100 dólares, los países beneficiarios sólo deberán pagar el 50% de la factura en 90 días; la otra mitad podrán pagarla en 25 años, con dos de gracia, a un 1% de interés. No obstante, al mismo tiempo el gobierno anunció que los planes para construir refinerías en Nicaragua y otros países centroamericanos se congelan.
La mayoría de los analistas financieros consideran que, mientras no se revelen las verdaderas cifras del gasto público y las de producción de petróleo, Venezuela no podrá evitar hundirse también en la crisis.
El ex presidente de la OPEP y ex presidente de la estatal petrolera Pdvsa, Humberto Calderón Berti, prevé que los ingresos internos y externos se resentirán desde finales de 2009: “El gobierno ya no va a tener recursos para sostener sus políticas populistas, ni para `comprar` amigos a nivel internacional”, a causa de la ausencia de varios petrodólares.
Menos alegría. Con los valores del petróleo más abajo, a Chávez se le debilita su influencia
You must be logged in to post a comment.