Paraguay, Lugo y Tereré

En lo que marcará el fin de 61 años de hegemonía del Partido Colorado y el comienzo de una nueva era en el país, el ex obispo Fernando Lugo asumirá hoy la presidencia de Paraguay en un clima de gran expectativa social.
Durante los cinco años de su mandato, Lugo, que obtuvo una dispensa del papa Benedicto XVI para ejercer el cargo, deberá afrontar importantes desafíos económicos y sociales en un país en el que la pobreza afecta a más del 40 por ciento de la población.
Lugo, candidato de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), una coalición de amplio espectro ideológico que tiene como principal aliado al conservador Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), ganó las elecciones presidenciales del 20 de abril con el 40,8% de los votos, diez puntos más que Blanca Ovelar, la candidata del Partido Colorado propuesta por el presidente saliente Nicanor Duarte Frutos.
La victoria de Lugo, de 57 años, generó una enorme expectativa en la población. Según una encuesta de la consultora First Análisis y Estudios publicada ayer por el diario ABC Color , el 76% de los más de seis millones de paraguayos cree que con el nuevo gobierno la situación del país mejorará.
El desafío para Lugo, que recibirá una economía en fuerte expansión gracias al aumento de las exportaciones de soja (Paraguay es el cuarto exportador mundial) y de carne vacuna, será extender esa bonanza hacia los sectores de la sociedad más desfavorecidos. La pobreza en Paraguay afecta al 42% de los habitantes, en su mayoría menores de 35 años. Además, la pobreza extrema es del 20% y la tasa oficial de desempleo es del 13%, aunque los sindicatos afirman que supera el 20%.
Según anticipó el propio Lugo en una entrevista con ABC Color , su gobierno podría aplicar un impuesto al sector agropecuario, porque Paraguay, que tiene la presión impositiva más baja de la región, necesita un mayor cumplimiento tributario. “Dionisio Borda [futuro ministro de Hacienda] está abierto a estudiar la posibilidad de que también la exportación y el impuesto al agro sean más eficientes en nuestro país”, señaló.
El nuevo director de comunicaciones del Palacio de Gobierno, Rubén Penayo, destacó que “la figura del nuevo presidente Lugo es una novedad a nivel mundial, por ser un ex obispo que llega al poder por el voto popular y porque romperá la hegemonía del Partido Colorado”.
El cambio histórico que representa para Paraguay el triunfo del ex obispo después de 61 años de gobierno colorado motivó la presencia de numerosos presidentes latinoamericanos en la ceremonia de asunción que se realizará hoy en un escenario montado en la plaza del Congreso, en el centro de Asunción. En total, habrá casi 100 delegaciones internacionales.
En el acto estarán, entre otros, los presidentes de la Argentina, Cristina Kirchner; de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva; de Venezuela, Hugo Chávez; de Ecuador, Rafael Correa; de Bolivia, Evo Morales; de Chile, Michelle Bachelet, además del príncipe Felipe de Borbón. No asistirán los mandatarios de Colombia, Alvaro Uribe, ni de Perú, Alan García. En tanto, sí estará presente el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, quien asesorará en forma gratuita a Lugo en su proyecto de gobierno.
“Tengo un poco de ansiedad, pero en general estoy controlando mis emociones”, dijo ayer Lugo tras salir de una residencia para sacerdotes, donde buscó resguardarse del asedio de la prensa en las horas previas a su asunción.
Lugo, conocido como “el obispo de los pobres”, participará de los actos oficiales acompañado por su hermana mayor, Mercedes de Maidana, que cumplirá las funciones de primera dama.
La banda presidencial y el bastón de mando les serán entregados por el titular del Congreso, Enrique González Quintana, de la agrupación opositora Unace -liderada por el ex general golpista Lino Oviedo-. Duarte se excusó de participar del traspaso tras ser duramente criticado por sus partidarios, que lo culpan de ser el “mariscal de la derrota” que llevó al Partido Colorado a perder el poder tras 61 años, incluidos los 35 años de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989).
Ayer, la Corte Suprema de Justicia resolvió que Duarte, que en junio había presentado su renuncia en forma anticipada a la presidencia con el propósito de jurar como senador, finalmente podrá asumir ese cargo. “Dentro de cinco años vamos a recuperar el poder. ¡Viva el Partido Colorado!”, exclamó ayer Duarte tras completar su última jornada en el Palacio de Gobierno, seguido por un puñado de simpatizantes.
Ante las versiones de un posible boicot del Partido Colorado, Lugo ya recibió el respaldo de distintos gobiernos de la región. Mientras Chávez le comunicó que le suministrará “todo el combustible que necesite” para apuntalar su gestión, Evo Morales le ofreció acuerdos de corto plazo para formalizar la venta de gas natural boliviano a Paraguay.
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