Pánico en Paraguay por brote de fiebre amarilla
En apenas dos días se agotó el 75 por ciento de las dosis de vacunas contra la fiebre amarilla que se distribuyeron en Paraguay, ante el pánico desatado entre los habitantes por el brote de esta enfermedad.
La fiebre amarilla reapareció en Paraguay tras 34 años y ha sembrado la zozobra entre los pobladores de los departamentos fronterizos con Brasil y Argentina como San Pedro, Amambay, Kanindeyú y Alto Paraná.
En ambos países se han detectado brotes y sus fronteras son, por tanto, zonas de riesgo.
La altísima demanda hizo que las dosis disponibles circularán a un paso vertiginoso. Brasil y Perú enviaron casi un millón de dosis, en tanto que Venezuela envió 100.000, que se sumarán a 400.000 de la Organización Panamericana de la Salud.
Pero ni con esa ayuda se alcanza a cubrir una población de 5,6 millones de habitantes, en la que el nerviosismo crece a medida que nuevos posibles casos se reportan cada vez más cerca de la capital.
El miedo de la gente se ha visto acentuado por dudas sobre el posible uso político de las vacunas en un país que se apresta para elegir presidente el 20 de abril.
La oposición asegura que numerosas dosis se han repartido, sin necesidad real, para respaldar a los candidatos del gubernamental Partido Colorado.
Medios locales recogieron versiones según las cuales el ex ministro de Industria y Comercio, José María Ibáñez, candidato ‘colorado’ para la Gobernación del departamento Central, dispuso de un lote de vacunas para distribuir entre sus seguidores.
Otra forma de politización de la epidemia la empleó el minoritario Partido Movimiento al Socialismo (P-MAS), que imprimió carteles que muestran mosquitos, como los que transmiten la enfermedad, con los rostros del jefe de Estado y de la candidata presidencial de los “colorados”, Blanca Ovelar.
Bajo jeringas con la ‘vacuna’, aprece el texto: “Que se enfermen ellos”.
Autoridades piden calma
Antonio Barrios, viceministro de Salud Pública encargado de las inmunizaciones, dijo que “en cualquier momento llegará un refuerzo de más de un millón de dosis, donado por Francia, uno de los productores de vacuna más grandes del mundo”.
Sobre el riesgo para la gente en la capital, aclaró: “Asunción no está en peligro de infección pero la gente sigue presionando para que se la vacune, incluso en algunos lugares se muestra muy agresiva con los paramédicos y enfermeras”.
El área metropolitana cuenta con 1.500.000 habitantes. En uno de sus barrios, conocido como Laurelty, el virus contagió a unas 37 personas, de las cuales cinco murieron. Otros tres fallecidos a causa del mal pertenecían a otros pueblos de la misma área.
En los pueblos Yrybucuá y San Estanislao, del departamento San Pedro, 220 kilómetros al norte de la capital, fueron confirmados seis casos de contagio, todos varones adultos, quienes se recuperan actualmente.
La epidemia de fiebre amarilla se suma a un nuevo brote de dengue, del que se conocen tres casos confirmados y 689 sospechosos.
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