Obama y los compromisos “light”

Tras esa cita que produjo muchas fotos, abrazos y adulaciones populares para Obama y su esposa Michelle, los resultados son pocos en aras de resolver la crisis económica mundial.
“Perdieron su tren”, escribe Rana Foroohar en la revista Newsweek. “Pese a las promesas de prohibir los paraísos fiscales, detener el proteccionismo y pedir rendición de cuentas a los codiciosos banqueros no hubo progresos en el balance de la economía mundial. Hasta que EE.UU. pare de consumir mucho y China y
Alemania y el resto de países que tienen superávit empiecen a gastar más, todos estamos a la deriva”.
Luego de la cita, Obama viajó a Estrasburgo (Francia) para una reunión con los 28 miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Al tiempo que en ese foro pidió un mayor compromiso para compartir el refuerzo militar en Afganistán y apenas logró una oferta de apenas 5 000 soldados, en Nueva York una multitudinaria marcha en contra de Wall Street exigía a gritos el fin de la guerra, a pretexto del terrorismo.
Los analistas estadounidenses coinciden en que este viaje definitivamente suavizó la imagen que los europeos tienen de EE.UU. “Estamos agradecidos de que no tenemos que imaginar cuál será la próxima vergüenza que nos hará pasar nuestro presidente”, escribió en The New York Times Gail Collins.
“No más preocupaciones de que nuestro comandante en jefe podría sorprender a Angela Merkel, canciller de Alemania, con un masaje en la espalda”.
Pero hablando de las acciones para salir de la recesión, “desafortunadamente la cita fracasó incluso en mencionar ese pernicioso proteccionismo creado por los países desarrollados”, dice Ben W. Heineman, miembro de Harvard Law School’s Program.
“La principal misión del Presidente fue que los franceses y los alemanes apoyen un plan serio de estímulo global, pero falló”, según Collins. “Los europeos no confían en las promesas de los presidentes de EE.UU., más cuando deben pasar por el Congreso”.
Los europeos todavía aman a Obama, pero aparte de eso no trae mucho en las maletas. Lo más destacable: el acuerdo con Rusia de volver a conversar con miras a reducir en el futuro el arsenal nuclear que tienen las dos naciones. Hasta el líder ruso Dimitri Medvédev ya llama “camarada” al Presidente de EE.UU.
Más reacciones
Barack Obama iría a Moscú en julio y en la segunda mitad del año iría al Asia. Esas ofertas las hizo durante la cita del G-20.
Para Jeffrey Mankoff, del Consejo de Relaciones Internacionales, lo hecho por Obama es un paso en la dirección correcta.
The Wall Street Journal señala que Obama debería entender que la seguridad para EE.UU. y sus aliados descansa en no invitar a Mahmoud Ahmadinejad a competir en términos iguales”.
You must be logged in to post a comment.