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El desplome de una grúa en el este de Manhattan causó ayer la muerte de dos obreros de la construcción y daños a varios departamentos. Pero además, dejó a muchos neoyorquinos haciéndose esta pregunta: ¿Otra vez?
Es la segunda vez en dos meses que ocurre algo parecido. En marzo, el desplome de otra grúa se saldó con siete muertos. Desde entonces, funcionarios implementaron más estrictamente las regulaciones en materia de seguridad y aseguraron al público que no había razón para temer a los sitios de construcción que hay por toda la ciudad.
El alcalde Michael Bloomberg dijo tras el accidente de ayer que “lo sucedido es inaceptable e intolerable. Y tras reconocerlo, no sabemos de momento qué ha pasado y por qué”, pero prometió que la municipalidad lo investigará a fondo.
El alcalde explicó que una de las víctimas se encontraba en la cabina de la grúa y la segunda en la calle. Un transeúnte resultó herido levemente. Bomberos dijeron haber atendido a varias personas, pero no detallaron su estado. Lo cierto es que el siniestro de ayer reanudó el debate entre ciudadanos y políticos sobre si las autoridades de la ciudad actuaron con la resolución suficiente para garantizar la seguridad en los sitios de construcción y sobre si los neoyorquinos se sienten inseguros de todos modos.
“Siempre veía esa grúa”, dijo Linda Taylor, de 49 años, oficial de tránsito que trabaja en el vecindario donde ocurrió el colapso de ayer. Añadió que desde el incidente de marzo, se le hizo costumbre voltear a ver la grúa. “Me da miedo pasar por ahí”, admitió. El colapso ocurrió momentos después de las ocho de la mañana, en el edificio en construcción ubicado en la esquina de 91st Street y First Avenue.
Testigos dijeron que el brazo de la grúa se partió, disparando la cabina y la parte superior del brazo contra un edificio residencial. La cabina demolió parte de un penthouse y luego se desplomó, dañando la fachada norte del edificio, destruyendo balcones y dejando un montón de escombros sobre el cemento. En total, siete edificios fueron desalojados a manera de precaución.
El operador de la grúa, Donald Leo, de 30 años, estaba en la cabina cuando la estructura cayó. Rescatistas lo sacaron de los escombros, pero ya estaba muerto. Un segundo hombre, Ramadan Kurtij, de 27 años, también perdió la vida. Otro obrero de la construcción, Simeon Alexis, fue llevado a un hospital con “una profunda herida en el pecho”. (Con información de AP) |
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