EE.UU. condenó a sesenta años de prisión a un líder de las FARC
Tuesday, January 29th, 2008
La sentencia la impuso el juez Joyce C. Lamberth, del distrito federal de Washington, pese a emotivas intervenciones de los abogados del guerrillero y de éste, quien al final dijo que “si bien pierdo la libertad física mantengo intactos todos mis ideales”.
Lamberth afirmó que lo cometido por Trinidad, cuyo nombre de guerra es Juvenal Ovidio Ricardo Palmera Pineda, contra esos tres estadounidenses fue un “acto bárbaro, deleznable, de terrorismo … que ninguna nación civilizada puede tolerar”.
La sentencia es la máxima que pudo imponerle Lamberth a Trinidad ya que fue una condición impuesta por las autoridades colombianas durante su extradición del 2004 y corresponde a la pena máxima en Colombia.
Lamberth hizo notar que el delito imputado a Trinidad, miembro de la alta dirigencia de las FARC, era de cadena perpetua. Trinidad,mencionó en su intervención –aunque en diversos contextos– a los presidentes Alvaro Uribe, de Colombia, y Hugo Chávez, de Venezuela; a la senadora colombiana Piedad Córdoba, presente entre el público; al prócer cubano José Martí y terminó dando vivas a Manuel Marulanda, el líder máximo de las FARC, a este grupo y al libertador Simón Bolívar.
Miembro de una familia de importantes recursos económicos, Trinidad nació hace 56 años en Valledupar (nordeste colombiano), estudió economía y administración en Bogotá y finalizó su formación con un posgrado en finanzas en la universidad norteamericana de Harvard.
Durante la década del 80 se desempeñó como gerente del Banco del Comercio en Valledupar, cargo desde el cual, según las autoridades, aprovechó para entregar información clave a las FARC sobre hombres de negocios y comerciantes susceptibles de ser secuestrados o extorsionados.
En 1987 ingresó en las FARC y tomó el alias de Simón Trinidad en honor al libertador Simón Bolívar. Mientras se consolidaba como jefe de las finanzas del grupo terrorista, también afianzaba su crecimiento en la estructura militar de la organización al frente del Bloque Caribe, que, en septiembre de 2001, secuestró y asesinó a la ex ministra de Cultura Consuelo Araújo Noguera, familiar del guerrillero.
Durante el frustrado proceso de paz con el gobierno del entonces presidente Andrés Pastrana (1998-2002), las FARC lo designaron uno de sus voceros en la mesa de negociación, donde se caracterizó como integrante de la línea dura, opuesta a la negociación.
Capturado en Quito en enero de 2004, fue enviado a Colombia, donde enfrentaba por lo menos 59 cargos por secuestro, rebelión y tráfico de drogas. En el momento de su captura era uno de los 31 integrantes del llamado Estado Mayor Central.
Durante un año estuvo detenido en Colombia, y el presidente Alvaro Uribe ordenó su extradición, que se hizo efectiva el 31 de diciembre de 2005, después de que las FARC rechazaran una propuesta suya para dejar libre a Trinidad y otros rebeldes a cambio de la liberación de rehenes.